Dejar atrás malos hábitos como fumar y adquirir hábitos saludables como hacer ejercicio, además de adelgazar o saldar las deudas económicas, son algunos de los propósitos más frecuentes que marcan el comienzo del Año Nuevo.
Sin embargo, de acuerdo con un estudio realizado hace unos años por el psicólogo Richard Wiseman, solo el 12% de las personas consigue lo que se propone cada vez que el calendario señala el inicio de un nuevo año. Wiseman también llegó a la conclusión de que los hombres tienen más éxito cuando se unen a otros con un mismo objetivo (por ejemplo, ir al gimnasio) o cuando se centran en la recompensa que supondrá su objetivo. Por otro lado, las mujeres lo tienen más fácil a la hora de alcanzar sus objetivos cuando hablan de ellos con amigos y familiares.

La mayoría de las personas no consigue llevarlos a cabo durante doce meses, y los abandonan mucho antes de lo esperado. Expertos de la Escuela de Medicina de la Universidad de Maryland (EE UU) aseguran que para que esto no suceda es aconsejable tomar una serie de medidas:

-Empezar cuanto antes, "porque la acción precede a la motivación, y no al revés", según explica la psiquiatra Hinda Dubin. No hace falta esperar a sentirse lleno de energía y plenamente motivado para empezar una dieta de adelgazamiento, por ejemplo. Cualquier pequeña acción dirigida a conseguir el objetivo facilita que lo llevemos a cabo.
Mencionar y comentar
-Si fallas vuelve a intentarlo y aprende de tus errores.

-No tomes decisiones absolutas del tipo "nunca más". Sé realista y proponte reducir la frecuencia.

-Cuéntale a alguien tus propósitos de Año Nuevo, porque te ayudará a tenerlos más presentes.

-Hazlo paso a paso. Si tu objetivo es demasiado grande, desfallecerás antes de empezar. Si quieres dejar de fumar, escoge como objetivo ir a un terapeuta para hacerlo (y decide en qué fecha). Si quieres perder diez kilos, proponte primero adelgazar medio kilo a la semana.

A pesar de las estadísticas, no hay que desmotivarse.
NO hay que echar en saco roto los nuevos comienzos, porque a pesar de que en cualquier momento podemos hacer cambios, el inicio de año es un momento energético perfecto para hacerlo. Lo primero, es plasmarlo en papel.
Según la astróloga Mia Pineda AKA Mía Astral, muy reconocida en redes sociales, con más de un millón doscientosmil seguidores en instagram y un millon 300 mil en twitter, hay varias cosas que debemos hacer para lograr cumplor nuestros propósitos.

  1. Pon tus resoluciones bajo la lupa. Es decir, piensa bien si esos objetivos son realmente lo que quieres y si de verdad estas dispuesto a cumplirlos.
  2. Enfócate, de verdad enfócate en realizarlas.
  3. Tómalo con calma, no hay prisa, los grandes cambios no se generan de la noche a la mañana.
  4. Ponles fecha a esas resluciones, si las metas tienen una fecha, estarás mas enfocada.
  5. Atraemos lo que somos. Reúnete con personas que tengan metas similares a las tuyas, es una fuente de motivación y una manera de crear conexiones.
  6. Crea recordatorios: Pon un pizarrón con tus metas en el refri, haz un tablero de pinterest, pon tus metas como protector de pantalla, esto te servirá mucho para no olvidar cuales son tus metas.
  7. Escribe lo que deseas manifestar, asentarlo en papel crea otro tipo de conexión con tu propósito. Usa una agenda en papel.:
  8. Los deseos evolucionan, lo cual está bien, procura ir checando en el tiempo si las resoluciones siguen siendo lo que deseas a lo largo del año, o bien si hay cosas que puedas agregar.
  9. Sigue tu propio ritmo y no te compares con nadie
  10. Cree en ti misma, esta es la parte más importante del trabajo, creer es crear.

Lo cierto es que una de las cosas que todos necesitamos para poder llevar a cabo nuestras resoluciones es algo que se llama “Autocontrol”, lo cual puede ser una batería o una bola de nieve

Los psicólogos y los economistas tradicionalmente han caído en dos campos aparentemente contradictorios sobre cómo funciona el autocontrol. Pero las investigaciones recientes realizadas sugieren que las dos partes del autocontrol podrían estar en juego en cada uno de nosotros.
Una serie bien conocida de experimentos llevados a cabo en la Universidad de Stanford en los años 60 y 70, pidió a los niños elegir entre obtener un malvavisco de inmediato o esperar unos minutos y obtener dos malvaviscos. Los investigadores descubrieron que los niños que esperaban pacientemente, capaces de resistirse a comer ese primer malvavisco, incluso cuando no había nadie más, tendían a mejorar su vida en términos de puntajes de SAT y logros educativos, empleo, salud y otras medidas importantes de éxito.
Para esos niños, el autocontrol –no el grado de inteligencia, riqueza o educación de sus familias, o cualquier otro factor– fue el principal impulsor de su éxito posterior. En otras palabras, la capacidad de retrasar la gratificación ayuda en prácticamente todos los aspectos de la vida.
Pero los investigadores han tenido problemas para detectar de dónde proviene el autocontrol y cómo funciona. Durante décadas, los estudios de autocontrol en la toma de decisiones a corto plazo han dado lugar a dos resultados claros, pero aparentemente contradictorios, por otra parte otro estudio demuestra que
“Lento y constante es mejor. Los pequeños actos de autocontrol se construyen con el tiempo”.

El estudio sugiere que el autocontrol tiene las cualidades tanto de la bola de nieve como de la batería: exhibir el autocontrol una vez hace que sea más fácil hacerlo nuevamente un poco más tarde, pero el exceso al principio nos hace más propensos a rendirnos por completo.
Lecciones de autocontrol
Esta nueva comprensión del autocontrol proporciona lecciones para cumplir con las resoluciones de Año Nuevo.

Recuerda que lento y constante es lo mejor. Si deseas ponerse en forma, comience caminando alrededor de la cuadra, no corriendo cinco millas. Logre lo suficiente para mantenerse motivado, pero no exagere hasta el punto de la frustración. No queme su batería de autocontrol.
Los pequeños actos de autocontrol se construyen con el tiempo. En lugar de reducir drásticamente todos los carbohidratos o el azúcar de su dieta, considere renunciar a una sola pieza de pan o una lata de refresco al día. Con el tiempo, consumir menos calorías por día resultará en una pérdida gradual de peso.
Y finalmente, comprenda que los pequeños actos de autocontrol en un área mejorarán su autocontrol en otras áreas. Obtener tracción con una dieta más saludable, por ejemplo, aumentará su confianza y motivación para lograr otro objetivo. A medida que la bola de nieve de autocontrol gane un poco de impulso, mejorará cada vez más el cumplimiento de sus objetivos.

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