El Señor da el crecimiento, pero hay que preparar el terreno.
El Señor da el crecimiento, pero hay que sembrar la semilla.
El Señor da el crecimiento, pero hay que regar lo nacido.

Para crecer hay que conocer su voluntad (la semilla), hay que estar interesados (terreno), hay que asimilar la palabra (agua) y hay que ser obdedientes (cuidado). Sin esto, no habrá crecimiento.

    Spirtual
    • 138 bpm
    • Key: Bbm
    • Guadalajara, México
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